sábado, 2 de febrero de 2013

19. LA FORMACIÓN DEL DIRECTIVO

En este mundo vertiginoso en el que vivimos, a pesar de la crisis, parece que lo más importante es "hacer" y, sobre todo, conseguir los objetivos fijados por la alta dirección para que sean reflejados en la cuenta de resultados. Para ello, el directivo pasa de ser él mismo a ser una pieza importante de su organización: viajes, reuniones, comidas, entrevistas, informes, móvil, más móvil...

En toda esa frenética actividad, el directivo se olvida de sí mismo y, lo que es más grave, poco a poco, sin darse cuenta, descuida la afectividad y cariño a su familia. No tiene tiempo para formarse "humanamente" y, en cuanto a su perfil profesional, solamente se actualiza -y no siempre- en lo que es útil a su empresa.

¿Qué sucede cuando la empresa prescinde de sus servicios? Me he encontrado casos en que, por la dificultad de encontrar un nuevo empleo, estas personas han caído en la depresión e incluso han llegado a atentar contra su vida como ese director de una entidad bancaria destinado en París cuando le comunicaron el cierre de la misma y la imposibilidad de darle un nuevo destino por la reestructuración de personal que estaba llevando a cabo la entidad.

Probablemente conocerás a alguna persona en esa situación o hayas oído el comentario: "fíjate, con el buen puesto que tenía y ahora está en paro y no encuentra nada".

Lejos de mi intención exponer una situación catastrófica. Lo que pretendo es hacer ver -o al menos pensar- que el directivo no debe nunca olvidar su situación familiar y la actualización de su perfil profesional. Para ello, permíteme que enumere 10 preguntas para que conozcas más objetivamente cuál es tu situación actual -seguro que tú puedes aumentar ese número-:

1.   ¿Cuánto tiempo dedico a mi familia? Si estás casado y tienes hijos, piensa
       bien la respuesta.
2.   ¿Cómo trato a las personas que dependen de mí, o a los que me rodean?
3.   ¿Me importa mejorar en mis actitudes: ética, orden, terminar bien las cosas,
       lealtad...?
4.   ¿Me ven como una persona serenamente alegre o con el gesto serio y
       aburrido?
5.   ¿Pienso que no tengo tiempo para formarme?
6.   ¿Puedo enumerar más de tres métodos de mejora en la gestión directiva?
7.   ¿Estudio temas relacionados con mi perfil aunque no sean necesarios en mi
       trabajo actual?
8.   ¿Qué foros o revistas conozco en relación con mi perfil?
9.   ¿Estoy al tanto de las innovaciones y conozco la situación del mercado de
       trabajo?
10. ¿Estoy preparado para cambiar de empresa?

Si te has dado una respuesta satisfactoria: ¡enhorabuena! Pero si la respuesta no la consideras satisfactoria, has descubierto cuáles son las áreas de mejora para que puedas formarte en ellas, bien de manera autodidacta o bien buscando ayuda que te proporcione los medios para conseguirlo.