jueves, 3 de diciembre de 2020

Carta a la Excma. Sra. Dña. Isabel Celaá, Ministra de Educación y Formación Profesional


Estimada Sra: refiriéndose al rechazo de millones de personas a la LOMLOE (ley Celaá), le he oído declarar que todas esas manifestaciones y declaraciones responden a un "hackeo de la mente" con "mentiras" y "manipulaciones mediáticas". 

Yo estoy hecho un lío. No sé si creerla o no. Voy a salir de dudas haciéndole unas preguntas. Si las respuestas son afirmativas, me creeré lo que usted dice sobre esta ley. Si las respuestas son negativas, no tendré más remedio que no creer lo que declara. Ahí van esas preguntas: 

1ª ¿Puedo elegir centro educativo, independientemente de su ideario, teniendo las mismas ayudas económicas, por parte del Estado, y así tener las oportunidades educativas y formativas tal y como se indica en el preámbulo del borrador del proyecto de ley (bpl)? 
Tengo dudas sobre la conciliación entre lo que la Administración regule y mi libertad de elección (ver punto 53 del bpl).

2ª Como español ¿puedo estudiar el castellano con profundidad y rigor, dentro del currículum escolar, dando prioridad en tiempo –dentro del horario escolar– al castellano sobre otras lenguas, en el centro que yo elija?
No sé si este derecho se me da en el centro que elija, dentro de todo el territorio español, o en el que se me asigne, aunque no sea elegido por mí (ver punto 89 del bpl y la dtp 2d).

3ª ¿Se me respetan mis creencias religiosas, pudiendo objetar en la/s asignatura/s de “valores”, “ética” “ciudadanía”…o algo parecido, que vaya en contra de mis convicciones morales, sin que ello perjudique a mi opción de becas, expediente académico, etc.? 
(Ver final párrafo 43 del preámbulo del bpl).

4ª ¿Se puede optar por un centro de enseñanza diferenciada, con los mismos derechos que si se eligiese un centro público o no diferenciado?
El bpl hace referencia a que las subvenciones se adecuarán a los criterios generales que establezcan las disposiciones del Estado (ver punto 77 quáter e). Llama sospechosamente la atención que se haya omitido la continuación del párrafo que se incluía en el art. 116 de la LOE: “…sin que la elección de centro por razón de su carácter propio pueda representar para las familias, alumnos y alumnas y centros un trato menos favorable, ni una desventaja, a la hora de suscribir conciertos con las Administraciones educativas o en cualquier otro aspecto”. 
Además, en los puntos 53.1, 54.2 y 55.1 se dice: “…se dispondrán las medidas necesarias para evitar la segregación del alumnado por motivos socioeconómicos o de otra naturaleza”. ¿A qué se está refiriendo cuando dice “de otra naturaleza”?

5ª ¿Se puede estudiar en el centro que elija, de los llamados “centros de Educación Especial”, bien públicos o de iniciativa social, con los mismos derechos que obtendría en un centro público? ¿Me afirma que los centros de iniciativa social no desaparecerán y contarán con la financiación pública?
De la lectura del punto 50.3 del bpl, interpreto (ya me dirá usted si estoy equivocado) que los alumnos de estos centros se derivarán a centros ordinarios, cuando comenta que la escolarización se hará en el “más inclusivo”. Parte de este texto dice así: “… Dicha evaluación permitirá proporcionar la orientación adecuada y modificar la atención educativa prevista, así como el régimen de escolarización, que tenderá a lograr la continuidad, la progresión o la permanencia del alumnado en el más inclusivo”.

6ª ¿Puedo contar con la ayuda de profesionales de la inspección educativa, que hayan superado las oposiciones correspondientes para conseguir plaza como funcionarios del Estado?
El bpl habla, hasta en ocho ocasiones, de la inspección, pero no comenta quién la ejercerá. Me preocupa una vuelta a un pasado con inspectores políticos, designados a dedo por el gobierno de turno.

7ª En mi opción por un centro educativo, ¿se me garantiza la calidad de la educación, sin que se me discrimine por razón de nacimiento, sexo… o cualquier otra condición o circunstancia personal o social, teniendo las mismas ayudas económicas que en cualquier otro centro educativo? O sea, ¿podré estudiar en un centro diferenciado? 
(Ver punto 1 a bis).

Por último, quiero agradecer su interés por la Formación Profesional. A ver si, de una vez por todas, conseguimos que goce del prestigio que se merece. También quiero agradecer su interés por la infancia, al hacer referencia a la Convención sobre los Derechos del Niño. Ya que, como usted bien sabe, dan la importancia debida a los padres en sus puntos 5 y 18 –a los que no hace referencia el bpl– que en, resumen, y dirigiéndose al niño, dicen:

Punto 5: Las autoridades deben respetar las responsabilidades, derechos y deberes de tus padres y los de las personas que sean responsables de tu educación. Tu familia tiene la responsabilidad de ayudarte a ejercitar tus derechos.

Punto 18: Tu familia es la responsable de tu educación y desarrollo y debe actuar pensando en tu interés. Las autoridades darán ayuda cuando sea necesario.

En espera de sus respuestas, reciba un afectuoso saludo.

                                           
                         Antonio Ares Rodríguez
                         aaresr@gmail.com

P.D. Como la carta es pública, sus respuestas a esta carta pueden ser también públicas, por el medio que considere conveniente. Entre ellos, mi propio blog. Gracias.

jueves, 8 de agosto de 2019

¿ENSEÑANZA DIFERENCIADA O MIXTA?


Asistimos en la actualidad a un debate político -que no social- sobre la conveniencia o no de que en los centros educativos se imparta la enseñanza oficial de forma diferente –que no distinta- a los chicos que a las chicas.

Dediquemos unos breves párrafos a definir la enseñanza diferenciada y sus objetivos:


Ø  La enseñanza diferenciada, tal y como actualmente se entiende, es la impartición de la educación a grupos de alumnos o a grupos de alumnas; es decir, no comparten el aula en las materias que componen el currículo educativo del nivel de enseñanza que cursen.
Ø  En algunos casos, no solamente no comparten el aula sino que tampoco comparten el centro educativo si este ha optado por esta opción de enseñanza en toda la institución.

Ø  Pretende atender de forma personalizada y en grupo las diferencias psíquicas, biológicas e intelectuales del hombre y la mujer para conseguir los mejores resultados.


No dejo de preguntarme cuál pueda ser la causa para que este debate tenga actualidad. ¿Me prohibiría alguien el que mis hijos puedan estudiar en un centro público, donde el estado tiene unos costes por las plazas que ocupen? Y si -parece lo probable- no me prohibiría nadie que estudie mi hijo en un centro público, ¿por qué me ponen limitaciones a que pueda elegir el centro donde quiero que mis hijos estudien, aunque sea concertado?

Claro que, para que mis hijos estudien donde creo conveniente, es la Administración Pública quien debe poner los medios y darme facilidades de ver cumplido ese deseo –y derecho-. Siempre que, por supuesto, haya demanda suficiente y los recursos que se asignen en forma de subvención sean rentables o, al menos, no sean deficitarios. Los cálculos son fáciles de hacer:

CENTRO PÚBLICO: 500 plazas de ESO multiplicadas por los gastos necesarios para atenderlas serían igual al total de euros a asignar.
CENTRO CONCERTADO: Hacer el mismo planteamiento numérico.
DECISIÓN: No concertar el centro concertado si es más costoso que el centro público, salvo excepciones particulares donde el centro público no pueda atender a la población.
Creo que es de sentido común el planteamiento anterior: aplicar por la Administración únicamente criterios económicos; salvo en el caso que el centro a concertar no cumpla las obligaciones constitucionales: racista, radicalismo político o religioso, terrorista, elitista…
Mi reflexión, por tanto, me lleva a concluir que si la Administración no respeta -ni pone los medios para ello- que yo pueda elegir libremente llevar a mis hijos al centro que crea conveniente, es porque aplica otro tipo de criterios: ¿Ideología? ¿Miedo a la libertad? ¿Prepotencia? ¿Falta de sentido común? ¿No creer en la madurez de decisión de las personas? ¿No tener confianza en el modelo público y, por tanto, tener miedo a que desaparezca? Serían interminables las preguntas que me seguiría haciendo sin llegar a comprender el porqué del rechazo a la enseñanza diferenciada.
Igual planteamiento me hago para estar en contra de todos los que apostasen únicamente por la opción educativa de Enseñanza Diferenciada. Caerían en los mismos errores de los que se sitúan en la posición opuesta.

¿Y qué opción es el mejor? En mi lectura e interpretación de los datos estadísticos no saco conclusión definitiva a favor de una u otra opción (diferenciada o mixta). Parece ser que en la diferenciada se pueden obtener mejores resultados  en las chicas en el área lingüística y en los chicos en el cálculo. Pero esa diferencia puede equilibrarse con el paso del tiempo y en función de la motivación de unas y otros en esas áreas. Para mí, lo más importante es que pueda optar por la opción que crea conveniente. No es el Estado quien debe obligarme a cómo educo a mis hijos, más bien soy yo quien debe tener el derecho a pedir al Estado los medios (centro, profesorado, subvención) para educarles como crea conveniente.

Qué padres darían una respuesta negativa a la pregunta ¿Quieren Uds. educar a sus hijos en el colegio que quieran? ¿Por qué entonces esa inquina de algunos grupos políticos y sociales a negar este deseo –y derecho- de los padres?

Animo a reflexionar a los responsables de establecer las políticas educativas a tener en cuenta el principio de libertad que debe imperar en toda la humanidad y a poner los recursos necesarios para que no pueda haber discriminaciones en la elección de opción educativa. Seguro que habrá más paz social, mayor calidad educativa –tanto en centros públicos como en concertados y sin concertar- y un mejor aprovechamiento de los recursos destinados por el Estado a la educación, ya que los puestos escolares se establecerían en función de la demanda.

NOTA FINAL: He querido hacer un planteamiento puramente basado en el sentido común, sin hacer referencia a las distintas disposiciones que protegen el derecho de educar a los hijos en el estilo educativo que pidan los padres. No obstante, modo de ejemplo, se citan algunas de estas disposiciones:

·        arts. 27.1 y 27.3 Constitución Española
·       Sentencia de 29 de junio de la Gran Sala de la Corte europea de Derechos Humanos (Application no. 15472/02)
·    Sentencia del 9 de octubre de 2007 de la Sala Segunda de la Corte europea de Derechos Humanos. (Application no. 1448/04)
·        Sentencia de 20.12.99 de la Audiencia Nacional
·        Sentencia 406/11 y 412/11Tribunal Superior de Justicia Principado de Asturias
·        artículo 26,3 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos

Para mayor información, animo a leer lo publicado el el blog “Interrogantes”, de Alfonso Aguiló, https://www.interrogantes.net/?s=diferenciada

A continuación, expongo en una Power Point (convertido a imagen) opiniones a favor y en contra de las dos opciones: diferenciada y mixta.


















martes, 26 de febrero de 2019

ESTOY HECHO UN LÍO: ¿CÓMO EDUCO A MIS HIJOS?


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Estoy hecho un lío: ¿Cómo educo a mis hijos?

Quizás te suene la frase del título de esta nota, incluso puede que la hayas pronunciado tú. Y la verdad es que no te falta razón porque la educación de los hijos es complicada, por no decir muy difícil. Sobre todo cuando tus hijos alcanzan la adolescencia y te enfrentas a situaciones en las que lo normal es que piensen muy distinto a ti.

Educar es una gran aventura, llena de viricuetos, sacrificios, alegrías, penas, desánimos,  satisfacciones, 
contradicciones, gratificaciones, 
incertidumbres... Es una aventura en la que sabes dónde quieres llegar pero no sabes cómo. Es como montar en la montaña rusa del parque de la ciudad: inicias el recorrido con mucha ilusión pero a medida que avanzas y vas oyendo el chirriar de los railes empieza a aparecer una especie de vértigo que lleva a cerrar los ojos y desear que aquella aventura termine pronto, aunque en el fondo tienes la satisfacción de haberlo intentado. Sí, es una aventura; pero una aventura de amor.

Lo cierto es que no hay que obsesionarse. Cada uno lo hace lo mejor que puede pero es verdad que habrá que poner algunos medios y disposiciones para que, salga como salga el resultado final, podamos decir: lo intenté lo mejor que supe.

¿Te imaginas construir un edificio, empezando en la segunda planta? Quizás pueda hacerse en alguna película de “Misión imposible” pero se me antoja que será complicado en la realidad ¿Qué quiero decir con esto? que las cosas hay que empezarlas con buena base, con buenos cimientos. No hay que desaprovechar los primeros momentos del bebé para empezar a educar ¡Pero si no se enteran! Eso te crees tú. Sabes, porque lo has experimentado quizá, que los niños perciben desde el primer momento si se les trata con cariño, si hay palabras llenas de afectividad y no gritos entre los padres, si se respetan sus momentos de higiene y sueño...

Si los cimientos no se ponen bien asentados, lo más probable es que, con el tiempo, aparezcan grietas y, en el peor de los casos, se derrumbe el edificio. Así pasa con la educación.

¿Y mi descanso? ¿Y mi momento? ¿Y mi espacio? ¿Y mi...? Es cuestión de prioridades. Si quieres a tus hijos -que los quieres- no te plantearás el Y mi... Pues bien, en esos momentos de prioridades (¿yo o mis hijos?) empieza la educación. Por tanto, habrá que empezar a ejercer férreamente la FORTALEZA para exigirte y para exigir, y dejar a un lado el yo.

Según va avanzando el tiempo, teniendo en cuenta la edad de tus hijos, tendrás que ir adaptando las exigencias y las concesiones. Una cosa tienes clara: quieres que sean estudiosos, ordenados, amables, cariñosos, alegres... Para cada una de esas cosas que quieres, plantéate  los medios para conseguirlo (y si tienes dudas: consulta a la persona que sabes que tiene buen criterio). La educación es como un poliedro irregular y tendrás que adaptar tu exigir -con cariño- a los distintos momentos (las distintas caras del poliedro) por el que pasen tus hijos: optimista, pesimista, animoso, decaído, a su normal expresión adolescente todo es una m...

Será muy difícil si solo estás tú en esta apasionante aventura. Necesitarás compartir con tu cónyuge la misma idea de educación. Si no, ya te vaticino que será un fracaso. A lo mejor sucede como en la lotería: que toque el premio, pero... ¿conoces a muchos premiados?

Muy importante también es que cuentes con la ayuda y asesoramiento del centro educativo al que llevas a tu hijo, al que elegiste porque estabas de acuerdo con su ideario. Y si no lo elegiste por ese motivo, te vuelvo a recordar lo de la lotería...

Llega la adolescencia y parece que el castillo de naipes, construido con ilusión, cariño, sacrificio..., se viene abajo. No te preocupes, es normal ¿No recuerdas tu adolescencia? lo importante es mantenerte fiel a tus principios (una buena educación para tus hijos), aunque seguro que no gustarán al adolescente. No los cambies, como insinuaba Groucho Marx. Tendrás momentos duros, tristes, incluso puede que llores, pero no pierdas la esperanza: sé fuerte. Un paso atrás (concesiones) y dos pasos adelante (exigencias).

Y con ese dar el corazón y la vida por tus hijos, con mucho amor y mucha exigencia (siempre acorde a su edad) irás viendo cómo, poco a poco, sin prisas, los frutos aparecen; y tendrás la satisfacción de haberlo intentado lo mejor que supiste.

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No te olvides de aplicar -o al menos, intentarlo- en todo el bonito recorrido de la educación: fortaleza, paciencia, buen humor, no discutir con tu cónyuge delante de tus hijos, sacrificio, alegría, optimismo... Y todo lo que tú bien sabes para lograr que tus hijos sean buenas personas, libres y responsables. Ah! y disfruta con todo lo que tus hijos hagan bien y ¡ANIMA SIEMPRE!

miércoles, 25 de enero de 2017

LOS DEBERES ESCOLARES



Mucho se habla en estos días sobre la conveniencia o no de que los alumnos tengan deberes. Tanto docentes como padres no son capaces de llegar a un acuerdo y, dentro de cada uno de estos colectivos, los hay que están a favor y los hay que están en contra.

Para empezar, no es lo mismo hablar de deberes en Primaria que en Secundaria Obligatoria, Bachiller o Formación Profesional. Por tanto, intentaré exponer ideas generales que, con sus matizaciones, puedan aplicarse en cada nivel.

Primera cuestión: ¿PARA QUÉ LOS DEBERES? 
Evidentemente, es muy importante que los alumnos consigan los objetivos mínimos establecidos en cada unidad de conocimientos impartida en clase, por tanto -y como no todos los alumnos poseen el mismo ritmo de aprendizaje- los que no hayan podido conseguir esos objetivos mínimos tendrán que realizar un esfuerzo extra para lograrlo. Ahora bien, el docente deberá tener muy bien definidos cuáles son esos objetivos mínimos en función del tiempo que tiene para conseguirlos y el nivel de la clase. No basta con llegar y "vomitar" contenidos (perdón por la expresión, pero algunos docentes...), sino que debe responderse a la pregunta: ¿Qué puedo enseñar, como mínimo, a mis alumnos en estos cincuenta minutos de clase? Y tener muy bien definidos los ítems que queremos que responda positivamente cada alumno. No deberíamos pasar a la siguiente unidad si, al menos, el 80% no han superado esos ítems.

Segunda cuestión: ¿QUÉ DEBERES DEBEN MANDARSE?
La respuesta es obvia, teniendo en cuenta la cuestión anterior: los que sirvan para fijar los conocimientos de los objetivos mínimos. A veces se manda a los alumnos deberes como: "Haced los 10 primeros problemas del libro", "buscad material sobre la Antártida y realizad un póster", "estudiaos los puntos...", "seleccionad 10 plantas, dibujadlas y comentad sus propiedades", etc., etc. Con esto solo se consigue que el alumno se aburra y los padres se irriten (son ellos los que la mayoría de las veces hacen los deberes). Los deberes tienen que ser atractivos, sencillos y tiene que estar muy bien definido lo que queremos conseguir (objetivos mínimos), aportando modelos y soluciones para que el propio alumno pueda autoevaluarse.

Tercera cuestión: ¿CUÁNTO TIEMPO DEBE DEDICARSE?
Sin base científica, pero con sentido común y la experiencia que me ha proporcionado mi larga vida docente, siempre he intentado -en este asunto- "poner puertas al campo". Así, considero suficiente que diariamente (excepto fin de semana) se dediquen 45 minutos en Primaria, hora y media en Secundaria Obligatoria y 2 horas en Bachiller o F.P. Corresponde a la Jefatura de Estudios poner orden y mesura en quienes tienen que poner esos deberes y hacer una distribución horaria de los mismos. Los departamentos elaborarán los controles de evaluación en función de los objetivos mínimos y el material de apoyo para conseguir los ítems establecidos.

Permitidme que presente una escena en la que, como padre o madre, vas a sentirte identificado:

Madre o padre: Ponte a hacer los deberes. ¿Qué tienes que hacer hoy?
Malhumorada, se oye la voz del hijo o hija: 5 ejercicios de Mate, un resumen del tema que hemos dado en Sciences, analizar 4 frases sintáctica y morfológicamente, estudiar la fotosíntesis y hacer un dibujo representándolo y una traducción de inglés del ejercicio de la pág. 20.

El padre y la madre se miran y en sus miradas se entrevé un no hay derecho.

Un consejo que daba a mis profesores era que ellos hicieran los deberes que iban a mandar a sus alumnos y luego multiplicasen por cuatro el tiempo empleado. De esta forma podrían valorar, aproximadamente, el tiempo que tardaría el alumno en realizarlos.

Resumiendo, es bueno que haya deberes -para fijar los objetivos mínimos-, pero estos deben tener unas limitaciones de tiempo, los departamentos tienen que estar coordinados y ha de ser posible la autoevaluación, proporcionando a los alumnos las respuestas o los modelos de lo que tengan que realizar.

domingo, 13 de diciembre de 2015

¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!


Tan buen ganadico,
y más en tal valle,
placer es guardalle.

Ansi que yo quiero
guardar mi ganado
por todo este prado
de muy buen apero.
Con este tempero,
y más en tal valle,
placer es guardalle.

Pastor de buen grado
yo siempre sería,
pues tanta alegría
me da este ganado, 
que tengo jurado
de nunca dejalle,
más siempre guardalle.

Juan de la Encina (1468 - 1529)


miércoles, 4 de noviembre de 2015

27. EL USO DE LAS TABLETS EN CLASE

Asistimos en nuestros días a un boom de invasión de las tablets en la escuela. Lo mismo sucedió con los experimentos pedagógicos que fueron sucediéndose en la mitad del siglo pasado, impulsados -entre otros- por Skinner, Pavlov, Thordike y Watson (como sabemos, bastantes de ellos fracasados, aunque respeto a los docentes que no estén de acuerdo con esta afirmación) y con la inclusión de los llamados "mass media". Por ello, he creído oportuno reflexionar sobre este fenómeno, analizando las ventajas y desventajas de las tabletas en clase, y aportando mi opinión personal. 

Alumnos en una clase de Ciencias Naturales. Disección de una rana

Nadie duda del potencial de esta herramienta para favorecer el aprendizaje -no la educación-, como tampoco duda nadie la importancia que tiene el poder contar con docentes muy preparados para poder enseñar los conocimientos de sus materias, utilizando esta herramienta. Pero, antes de su incorporación masiva, conviene hacer un estudio serio para que esta herramienta sea incorporada en la ayuda al aprendizaje, teniendo en cuenta los valores, misión y visión del proyecto educativo del centro educativo; así como la formación específica de los docentes y de las familias en el uso de esta tecnología para, si procede, ir poniendo -poco a poco- todos los medios en su incorporación como un elemento más de ayuda -¡no el único!-.

Los alumnos deben tener la suficiente preparación y madurez para el uso de esta ventana abierta al mundo. A ningún padre se le ocurriría dejar a sus hijos utilizar el cuchillo, hasta que no les vea con la suficiente destreza y responsabilidad; y todos sabemos lo importante que es este cubierto en la mesa para "atacar" a ciertos productos alimenticios.

VENTAJAS

  1. El alumno lo recibe con ilusión. Podríamos decir que inicia el estudio motivado.
  2. El profesor puede conectar con el alumno para personalizar las tareas y otras informaciones.
  3. Se puede trabajar en grupo desde casa, lo que favorece la interacción entre alumnos.
  4. Casi todo el material de estudio (los libros) se lleva en este dispositivo, evitando deformaciones en la espalda y los hombros.
  5. Por su interactividad táctil, favorece el acceso a informaciones complementarias atractivas (vídeos, mapas, gráficos...), sin necesidad de utilizar otros dispositivos.
  6. Fomenta la creatividad del alumno: elaboración de presentaciones, diseño gráfico, fotografía...
  7. Enriquece el vocabulario tecnológico al estar constantemente utilizándolo para comunicarse (e-mail, aplicaciones, fuentes, "backup", archivos, portal, nube, apps...).
  8. Si se incluyen pruebas de control, los alumnos pueden autoevaluarse y corregir sus propios errores, sin temor a ser ridiculizados por sus compañeros.
  9. Los alumnos suelen estar más atentos en clase, siguiendo en la tablet las indicaciones del profesor.
  10. La biblioteca, el museo, las culturas de otros países, las "demos", los experimentos científicos, la naturaleza en todos sus ámbitos... están a un solo clic.

DESVENTAJAS

  1. Acceso a cualquier tipo de información. Además de la indicada en el punto 10 anterior, pueden acceder a portales de terrorismo, pornografía, sectas, técnicas de robo y construcción de explosivos, etc. Aunque la escuela y los padres doten de filtros a la tablet, nuestros alumnos son hijos de su tiempo y saben cómo eliminarlos.
  2. Su atractivo, facilita el exceso de tiempo que le dedican: "Ya que la tengo, aprovecho para jugar y descargarme aplicaciones".
  3. Abrir cuentas en portales donde se requiere ser mayor de 18 años (es fácil ocultar la verdadera edad).
  4. Inversión económica: aprox. 500 € la tablet + 150 € los contenidos.
  5. Recibir e-mails, tuits, chateos...; mediante avisos que dispersan la atención del estudio que se está realizando en ese momento.
  6. Los contenidos no son transportables. Una familia tiene que invertir cada curso en esos contenidos, aunque sean los mismos que utilizó su hermano o un amigo el curso anterior.
  7. Cuando se "cuelga" una tablet, el profesor -después de un tiempo en el que no ha podido resolver el problema- manda al alumno a que comparta con otro compañero, lo que facilita la distracción de ambos.
  8. Con la tablet, las funciones de escribir, resumir o tomar apuntes; son tediosas y originan pérdida de tiempo.
  9. No facilita el desarrollo de la memoria ni el pensamiento inductivo y deductivo. Se prefiere ir haciendo clics y detenerse en lo atractivo de lo presentado.
  10. Su uso prolongado puede favorecer anomalías en la vista y adicción digital.

OPINIONES Y SUGERENCIAS PERSONALES

La utilización en los centros educativos se está haciendo más por la creencia de aportación de valor que por la constatación de buenos resultados. He intentado descubrir algún estudio serio y no lo he encontrado. Los que comercializan estos productos, dicen maravillas de los mismos; y los detractores, solo ven inconvenientes.

Un centro educativo tiene sus propias peculiaridades -su ideario-  y la dirección debe estudiar con rigor si conviene la implantación masiva (aunque sea en algunas unidades) o hay que esperar a conocer resultados objetivos ("los experimentos con gaseosa": hay quien lo celebra con champagne y luego se le sube a la cabeza)

Nuestros alumnos no son "ratoncillos de indias". Las editoriales deben invertir en grupos de control (fuera del horario de clase) y contrastar resultados. Mucho me temo que en los cursos de Primaria y Secundaria, donde se ha impuesto la tablet sin más, los resultados no sean buenos en las pruebas de acceso a la Universidad. Ojalá me equivoque.

Con la tablet, se limita la capacidad de pensar, esquematizar, resumir. He visto cómo el alumno realizaba divisiones por acierto-error, siendo muy atractiva la presentación pero nula su aplicación en la resolución de problemas. Es decir, el alumno puede aprender a realizar operaciones pero no saber cómo se aplican en el mundo real. La relación tiempo-aprendizaje era decepcionante.

Sugiero que:
  • No deben sustituir a los libros y cuadernos. Debe complementarlos (vídeos, mapas, bibliografía, experimentos científicos, talleres...).
  • Deberían poder colgarse en la nube los contenidos de las distintas asignaturas para que, con una sola licencia, pueda beneficiarse toda la familia; como ocurre con el software de las aplicaciones instaladas en un PC (Office, Photoshop...).
  • La escuela podría crear una biblioteca virtual a la que se podría acceder también desde casa.
  • Como ocurre en algunos países, la familia podría pagar solo un seguro por la utilización de la tablet, sin necesidad de invertir en una tablet para cada hijo. Las editoriales deberían facilitar esta opción.
Por último, quiero manifestar mi convencimiento que los buenos resultados académicos no están en la incorporación de los medios tecnológicos (que es lógico que estén incorporados en el proceso cognitivo, como medio de ayuda, al igual que otras metodologías) sino en la inversión en tener buenos profesores. Esto se consigue:
  • Con formación continua (no unas simples sesiones de comienzo de curso).
  • Diseñándoles un plan de carrera profesional en el centro.
  • Proporcionándoles medios técnicos y lugar agradable de trabajo.
  • Incorporándoles al proyecto educativo.
  • Remunerando por encima de la media.
  • Proporcionando tiempo para investigación y publicaciones.
  • Facilitándoles visitas a centros punteros y ferias de su especialidad.
  • Interesándose por lo que les preocupa y, si es posible, poner los medios para ayudarles.




HISTORIA DE LA FP EN TAJAMAR 1961-2018

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