domingo, 19 de junio de 2011

6. ESPÍRITU EMPRENDEDOR: EMPRENDER VALE LA PENA

El objeto de publicar esta nota técnica es por si al leerla encuentras en ella ideas que puedas llevar a la práctica con tus alumnos, ya que el espíritu emprendedor no consiste sólo en la creación de una empresa; para mí es más importante que se fomente la creatividad en nuestros jóvenes y la ilusión por innovar, huyendo de la rutina. Más tarde, si procede, ya tendrán tiempo de crear su propia empresa o desarrollar su profesión de forma autónoma.
Consta de una introducción a la que sigue las indicaciones europeas sobre el Espíritu Emprendedor (EE), su situación en el marco europeo y, en particular, en el español. Se termina con una breve exposición de la educación a la cultura emprendedora, adjuntando dos experiencias llevadas a cavo en un centro educativo.

INTRODUCCIÓN
“El espíritu emprendedor es un motor principal de la innovación, la competitividad y el crecimiento. Debido a su intensa presencia en sectores clave como los servicios y las actividades basadas en el conocimiento, las empresas más pequeñas y el colectivo empresarial desempeñan hoy en día un papel fundamental en la economía. Se ha observado una correlación positiva y sólida entre el fomento del espíritu emprendedor y los resultados económicos en términos de crecimiento, supervivencia de empresas, innovación, creación de empleo, cambio tecnológico, incremento de la productividad y exportaciones. Pero el espíritu emprendedor aporta mucho más que eso a nuestra sociedad, puesto que representa un vehículo de desarrollo personal"[1] .
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[1] Propuesta para el fomento del espíritu emprendedor en la escuela. Cámara de Comercio 2004. Participación en el foro: Antonio Ares y otros. Ver 

1. EL EE EN EL MARCO EUROPEO Y, PARTICULARMENTE, EN ESPAÑA
Se trata de conocer algunas de las políticas, planes y recursos existentes para fomentar el EE en los centros educativos.

DATOS MACRO EUROPEOS[2]
Es un hecho que el referente europeo respecto a EE.UU. sigue por debajo de cotas necesarias para ofrecer una competitividad positiva respecto al resto de la población mundial. La diferencia en el PIB per cápita y de productividad se acentúa cada vez más.
Para conseguir mayor presencia competitiva en el mercado internacional Europa necesita más emprendedores. Y, aunque la preferencia de ser emprendedor es del 47% -según datos del Eurobarómetro-, la realidad es que sólo el 17% se decide a emprender. En cuanto al riesgo a la hora de decidir emprender, también los europeos se muestran más temerosos que los estadounidenses: el 44% frente al 29%.

Otra consideración a tener en cuenta es que “el envejecimiento de la población agravará probablemente el déficit empresarial, puesto que el grupo de edad más activo a la hora de crear empresas (el grupo 25-34 años) se reducirá en las próximas décadas. Asimismo, se calcula que un tercio de los empresarios de la UE, principalmente los que dirigen empresas familiares, se jubilará en los próximos 10 años, lo que afecta a unas 610.000 empresas y a 2,4 millones de puestos de trabajo cada año. Cada vez se producen menos transmisiones de negocio dentro de la familia, lo que obliga a transferir muchas empresas familiares a asalariados o a terceros. Con todo, muchos europeos siguen prefiriendo crear una empresa que hacerse cargo de una existente, por lo que cada vez es más difícil encontrar sucesores”.
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[2] Ver documento de la “Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones. Plan de acción: El programa europeo en favor del espíritu empresarial”.

Estos datos hacen que resulte difícil cumplir el objetivo que se fijó en la estrategia de Lisboa en el 2000 en la que se comprometía que la UE fuera la economía más competitiva y dinámica del mundo en el año 2010 y subrayó la importancia de crear un entorno favorable para las pequeñas y medianas empresas. No obstante, estaríamos lejos del EE si nos dejásemos influir por la situación actual. En tiempos de crisis se hace más necesario que haya personas capaces de innovar y de crear “contra corriente”.

POLÍTICA EUROPEA EN INNOVACIÓN Y EE
Desde el inicio de su andadura en 1957, la llamada entonces Comunidad Económica Europea, hasta nuestros días, ha sido constante el interés europeo en fomentar la creatividad e innovación para conseguir unos mejores resultados en las empresas; lo que redundaría en una mejora social para todas las personas. Así, y especialmente desde la estrategia a seguir establecida en Lisboa por el Consejo en el año 2000, son muchas las iniciativas –nunca suficientes- puestas en marcha para el fomento de la innovación y espíritu emprendedor. Destaquemos: 
  • El Consejo Europeo extraordinario de Lisboa (marzo de 2000): hacia la Europa de la innovación y el conocimiento.
  • Decisión del Consejo, de 20 de diciembre de 2000, relativa a un programa plurianual en favor de la empresa y el espíritu empresarial, en particular para las pequeñas y medianas empresas (PYME) (2001-2005).
  • La Comisión publicó el “Libro Verde para el fomento del espíritu emprendedor en Europa” en enero de 2003.
  • Comunicación de la Comisión “Educación y Formación 2010”. Bruselas, 11.11.03. COM(2003).
  • Decisión nº 1639/2006/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 24 de octubre de 2006, por la que se establece un programa marco para la innovación y la competitividad (2007 a 2013) [DO 09.11.06].
  • Decisión 1720/2006/Ce del Parlamento Europeo y del Consejo de 15 de noviembre de 2006 por la que se establece un programa de acción en el ámbito del aprendizaje permanente. DO 24.11.06 (Recoge y amplia el programa Leonardo da Vinci, entre otros).
  • Propuesta de Decisión del Parlamento Europeo y del Consejo relativa al Año Europeo de la Creatividad y la Innovación 2009 Bruselas, 28.3.2008 COM(2008). Para más información sobre el Año europeo 2009: ver documento 
  • Convocatorias del programa Erasmus para jóvenes emprendedores (ver documento)
El programa de trabajo «Educación y Formación 2010», así como los programas de acción comunitaria en materia de Aprendizaje Permanente y de Políticas dirigidas a la Juventud y ámbitos relacionados, como la cultura, proporcionan oportunidades a nivel europeo para intercambiar experiencias y buenas prácticas, así como para que las partes interesadas profundicen los conocimientos sobre las formas de promover la creatividad y la capacidad de innovación. En particular, la Recomendación del Parlamento Europeo y del Consejo, de 18 de diciembre de 2006, sobre las competencias clave para el aprendizaje permanente (ver documento) proporciona un marco europeo de referencia (definido como «conocimientos, capacidades y actitudes») con ocho competencias clave que abarcan un extenso programa de educación y formación en todas las etapas de la vida. Muchas de estas competencias son pertinentes para la creatividad y la innovación en los ámbitos personal, interpersonal e intercultural, incluidas las siguientes: «competencia matemática y competencias básicas en ciencia y tecnología», «competencia digital», «aprender a aprender», «competencias sociales y cívicas», «sentido de la iniciativa y espíritu de empresa» y «conciencia y expresión culturales».

EL EE EN NUESTRO PAÍS
Son numerosas las voces internas y externas que afirman que para salir de la crisis es necesario fomentar el EE. Se hace necesario, por tanto, apostar por ello. Conozcamos cuál es nuestra situación actual respecto a nuestros socios europeos. La posición en la que nos encontramos en la actividad emprendedora refleja unos datos poco alentadores:

Según este último estudio, España se sitúa en el furgón de cola europeo en las clasificaciones elaboradas sobre los indicadores sintéticos de actividad y clima emprendedor. Resulta alarmante que España ocupe el último lugar entre los países de la UE-25 en el índice de actividad emprendedora, en el que se valoran la actividad emprendedora total (tasa total de emprendedores sobre población), la dinámica emprendedora (tasa de emprendimiento en la primera etapa y tasa de supervivencia del negocio) y perfil emprendedor (tasa en que los emprendedores lo son por oportunidad –pull- frente a los que lo son por necesidad –push-). Los resultados obtenidos llevan a nuestra economía a esa última posición en el indicador global.
 
En cuanto al clima emprendedor, el indicador europeo sitúa a España en la posición 21ª dentro de la UE-25. Este indicador cuantifica el grado en que el entorno es favorable o no a los emprendedores, fijándose en aspectos como las dificultades financieras, administrativas y reguladoras para iniciar un negocio, la imagen social del empresario, la actitud ante el fracaso o las razones que llevan al empleo por cuenta propia.

Lógicamente, los paupérrimos resultados que España obtiene en esta comparativa encuentran una explicación en las condiciones poco propicias para la actividad emprendedora en nuestro país. Sin embargo, lejos de “tirar la toalla”, todas las comunidades autónomas y los principales municipios apuestan por introducir en los centros educativos el EE bajo el nombre genérico de “aprender a emprender”.

A nivel nacional, la legislación educativa se hace constante eco a la necesidad de fomentar el EE en las centros. Así, y sin ánimo de ser extensivo, citemos la LOE (arts. 2, 23, 33…), la LO 5/2002 de las Cualificaciones y de la FP, la LO 2/2006 de Educación, el RD 1538/06 por el que se establece la ordenación general de la FP al Sistema Educativo y la Ley 2/2011, de 4 de marzo, de Economía Sostenible.

Todos estamos de acuerdo en que se hace necesario impulsar el EE para conseguir un mayor índice de empleo y de competitividad. Jóvenes que sean capaces de innovar y de crear, bien sea como empleados o como futuros empresarios. Pero, pese al interés de muchos jóvenes por constituirse en emprendedores, parece que ello no responde a la realidad -¿falta de EE?-. Más bien percibimos que el gran número de empresas “sin asalariados” (el 53,92% ) responde a pequeñas explotaciones familiares de las que no quieren hacerse cargo los jóvenes y que, por tanto, irán desapareciendo a medida que la población envejece.

2. CONTRIBUCIÓN DE LA EDUCACIÓN A LA CULTURA EMPRENDEDORA
Se trata de conocer las cualidades que constituyen las bases del EE y qué hacer el centro educativo para potenciarlas en sus alumnos.

Sin ánimo de realizar una vasta relación de cualidades que, en mi opinión, deben sostener el EE, indico a continuación las que considero más relevantes y en las que el centro educativo debería hacer más hincapié, marcando objetivos específicos para los distintos niveles educativos (Infantil, Primaria, ESO…):










El centro educativo debe poner los medios para el fomento del EE, entre ellos destaco como fundamentales:
  • Formación del profesorado: aprender a ser emprendedores en su propia actividad y tener conocimiento del mundo empresarial ¡Todos!
  • Aportar conocimiento del mundo empresarial, principalmente de la actividad autónoma
  • Dar una formación transversal para que en todas las asignaturas o módulos se tenga presente el EE
  • Disponer de material didáctico para desarrollar el EE. Tener conocimiento de lo que se hace en otros centros, tanto nacionales como internacionales. En este sentido vale la pena conocer los buenos logros de la institución Ciudad Industrial del Valle del Nalón S.A.U. ( www.valnaloneduca.com)
  • Visitar pequeños negocios y tener entrevistas con emprendedores y con profesionales de la puesta en marcha de procesos
  • Proyección de trailers de películas donde se presenta el EE del protagonista. Por ejemplo: “Invictus”, “Forrest Gump” y “En busca de la felicidad”
  • Dar pautas para poner en marcha un pequeño negocio
  • Participar en certámenes convocados por instituciones públicas o privadas, presentando trabajos realizados por los alumnos

3. ALGUNOS EJEMPLOS PARA DESARROLLAR EL EE
    Se adjuntan dos proyectos realizados en el Centro CyD Tajamar para impulsar el EE
    en sus alumnos:

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