miércoles, 12 de noviembre de 2014

25. EL DIRECTIVO EMPRENDEDOR Y SU AUTODIAGNÓSTICO


En mi opinión, todo directivo debe ser emprendedor. Este perfil de emprendedor no solo es aplicable al empresario sino a sus inmediatos colaboradores: los directivos.

A continuación, y de forma esquemática, se indican 30 puntos para ayudar en el autodiagnóstico y a los que el directivo emprendedor debe responder, puntuándolos del 1 al 5 (siendo exigente en la respuesta y crítico) e intentar poner los medios para mejorar los puntuados por debajo del 4.


  1. Tengo formación suficiente para ser eficaz en el puesto que ocupo.
  2. Participo en congresos, conferencias, ferias…
  3. Conozco a mis principales empresas competidoras.
  4. Conozco la legislación que regula la actividad que desempeño.
  5. Estoy en contacto con los organismos relacionados con mi actividad (nacionales e internacionales).
  6. Tengo actualizada la base de datos de clientes y conozco su nivel de satisfacción con el servicio que les ofrezco.
  7. Tengo actualizada la base de datos de proveedores y clasificados en función de la calidad-precio que me ofrecen, seleccionando e incorporando a los mejores.
  8.  Me propongo, al menos cada tres meses, conseguir un cliente nuevo y fidelizarle.
  9. Reviso, al menos mensualmente, los objetivos conseguidos y a conseguir. Llevo control económico de los mismos.
  10. Analizo, al menos mensualmente, el estado del presupuesto previsto. Corrijo las desviaciones.
  11. Conozco y participo activamente en la misión, visión y valores de mi empresa.
  12. Propongo nuevas ideas que den valor a la empresa y diseño la hoja de ruta para su ejecución.
  13. Conozco a mi personal no solo en la actividad profesional si no también en la familiar y social. También me conocen a mí.
  14. Soy asequible a los demás. Me localizan con facilidad.
  15. Conozco las fechas importantes de mi equipo: cumpleaños, aniversarios boda, nacimiento hijos… Tengo un pequeño detalle con ellos.
  16. Propongo incentivos para mi equipo, tanto económicos como materiales.
  17. Doy la misma importancia a las cosas pequeñas que a los grandes proyectos.
  18. Respondo siempre a las cuestiones que me plantean. Detesto el “silencio administrativo”.
  19. En mi equipo es fácil y constructiva la comunicación. Todos aportan sus opiniones.
  20. Soy claro y breve en las reuniones necesarias (no más de 30 minutos).
  21. Mi forma de proceder en la asignación de tareas es: comunicarla claramente, escuchar las opiniones, rectificar si fuese necesario, decidir.
  22. Pongo los medios para corregir los defectos que detecto en mi forma de actuar.
  23. Me ven alegre y optimista en mi trabajo.
  24. Pido disculpas si me he equivocado o herido con mi respuesta o actuación.
  25. Sé delegar. No me siento imprescindible.
  26. Sé ponerme un horario que dé fin a la jornada para dedicar el resto a mi familia.
  27. Soy consciente de la importancia ética que exige mi puesto: laboriosidad, orden, puntualidad, honestidad, buen porte externo, sigilo profesional, detestar la corrupción…
  28. Impulso la formación continua.
  29. Impulso la formación académica en los jóvenes.
  30. Formo a quien me tenga que sustituir.
Seguro que, con tu experiencia, eres capaz de aportar más puntos a tener en cuenta para ser un buen directivo emprendedor. Por ello, te animo a que los incorpores en los comentarios de esta nota para que otras personas puedan beneficiarse.

viernes, 5 de septiembre de 2014

24. FORMAR A LOS PROFESORES NUEVOS

Comienza el curso. Los centros se disponen a cerrar sus plantillas. Una vez más se descumple el deseo de tener todo “atado” antes de habernos ido de vacaciones. Profesores con los que contábamos deciden cambiar a otro centro o actividad, o -en el caso de la Administración- les han notificado su nuevo destino o están pendientes del mismo. Llegan las prisas: el curso empieza en unos días.

En el mejor de los casos, hemos conseguido contratar a los profesores que nos faltaban y contar con los que hablamos en junio para incorporarse a la plantilla en septiembre ¡Ya tenemos a nuestros profesores nuevos! Y ahora, ¿qué hacemos?: Preparemos unas sesiones para ponerles al día sobre el estilo educativo del colegio, presentarles al resto del equipo, visitar las dependencias del colegio… bla, bla, bla… y ¡hala! a empezar a dar clases. No quiero extenderme en las consecuencias de contar con profesores que, aunque muy capacitados profesionalmente, con el tiempo no responden a las expectativas del centro, y no son pocos los problemas que esto acarrea.

Mi deseo es presentar en esta nota el esquema de un plan para la  formación de los profesores nuevos. Formación que debe durar todo el tiempo en el que permanezcan en el centro, es decir: formación continua.

La primera decisión es poder contar con la persona que pilote este plan. Como es lógico, tendrá que ser una persona con bastante experiencia docente y mucho mejor si, además, conoce perfectamente el centro. Seguro que la dirección del centro conoce a alguna persona que cumple esos requisitos y que, sin coste alguno, esté dispuesta a colaborar. Esta persona se convertirá en el mentor de los nuevos profesores, iniciándose así la técnica del mentoring tan apreciada en todo tipo de empresas, mediante el know-how que tanto aportará a las propias personas y, como consecuencia, al centro educativo.

ESQUEMA DEL PLAN

PRIMERA SEMANA:
·         Reunión inicial para darse a conocer y hablar de la historia y fines del centro (1 h.)
·         Organigrama del centro (who´s who), instalaciones y financiación (1.30 h.)
·         Normativa de la convivencia (0.30 h.)
·         Calendario escolar (0,30 h.)
·         Tareas propias del profesor (2 h.)
·         Respuesta a dudas de funcionamiento (1 h.)

PRIMER TRIMESTRE:
·         Referencia a la LOMCE en los puntos de interés para el profesorado (2 h.)
·         La atención a los alumnos y sus familias (1.30 h)
·         Técnicas de entrevista para afrontar con éxito una tutoría (1 h.)
·         Gestión del grupo en el aula (0.45 h.)
·         Puesta en común de conflictos acaecidos y posibles soluciones de futuro (1.30 h)

SEGUNDO TRIMESTRE:
·         Orientación y motivación de alumnos con dificultades en el rendimiento (1 h.)
·         Herramientas de ayuda al aprendizaje (2 h.)
·         Técnicas para programar una asignatura (2 h.)
·         Técnicas de trabajo en clase (2 h.)
·         Técnicas de evaluación (2 h.)

TERCER TRIMESTRE
·         Educar en valores (1 h.)
·         Técnicas de estudio (1 h.)
·         Repaso a la atención a las familias. Exposición de casos acaecidos y anécdotas (1 h.)
·         Deontología profesional (1 h.)

SIGUIENTES CURSOS
Se seguirá con el plan de formación, destacando aspectos que, en general, no se hayan conseguido en las etapas anteriores y, en particular, con el profesor correspondiente. Se dará prioridad a la educación en valores. Además, se incluirán temas como:
·         Estadística aplicada a la educación
·         Comportamientos según las distintas edades y cómo potenciarlos o mejorarlos
·         Legislación sobre situaciones familiares y su incidencia en la vida escolar
·         Responsabilidad civil del profesor
·         Corrientes pedagógicas actuales
·         Educación diferenciada
·         Técnicas de expresión oral
·         Capacitación profesional en la materia impartida: proporcionar formación

Pero lo más importante, será la relación personal que el mentor mantenga con cada uno de los profesores, en entrevistas personales y en la asistencia a su clase -de acuerdo con el profesor- para comentar los aspectos positivos y puntos de mejora. Esta entrevista y asistencia a clase será, al menos, una vez bimensualmente. De esta relación saldrá un clima de amistad que servirá para exponer las preocupaciones, éxitos y dudas que el mentor sabrá utilizar para tener motivado e ilusionado al profesor.

El mentor pasará a dirección un informe, no vinculante, sobre el progreso de cada uno de los profesores y la conveniencia o no de la renovación de su contrato.


A los profesores se les debe pedir el esfuerzo de dedicar tiempo, fuera de su jornada laboral, para desarrollar el plan de formación; aunque, a veces, puede ser posible que se imparta dentro de esa jornada. Este es un asunto delicado y será la propia dirección del centro quien deba decidir si compensa dedicar tiempo con cargo a la jornada anual. Seguro que, con previsión, se puede conseguir dedicar el tiempo necesario dentro de la jornada anual.