viernes, 12 de octubre de 2012

18. CHEQUE ESCOLAR

El cheque escolar consiste en que el Estado entrega a los padres o al centro educativo el valor del puesto escolar por cada alumno.

Son variadas las iniciativas puestas en marcha en distintos países y distinta también la cantidad asignada: 100%, coste medio, un porcentaje del total, deducciones fiscales, etc.

No trato en esta nota de hacer una síntesis de la situación actual. Lo que trataré es de exponer mi idea de lo que pienso sobre este sistema de financiación y cómo llevarlo a la práctica.

Vaya por delante que soy partidario del cheque escolar (por si alguien prefiere no seguir leyendo) por las siguientes cuestiones:

a) Garantiza la libertad para elegir el centro donde quiero llevar a mi hijo.

b) Soy el único responsable del tipo de educación que se le pueda dar a mi hijo en el centro, ya que he sido yo el que lo ha elegido (me refiero a los hijos menores de edad).

c) Puedo elegir LIBREMENTE entre un centro de enseñanza mixta o diferenciada.

d) No importa que mis recursos económicos sean bajos ya que puedo optar a cualquier centro que sea de mi interés (ver punto 5º en QUÉ DEBERÍA HACERSE...).

e) Si soy titular de un centro, para conseguir un número de alumnos suficiente, tendré que ofertar una enseñanza de calidad avalada por los buenos resultados (calificaciones, proyectos, publicaciones, inserción laboral...).

f) Si soy profesor, tendré que procurarme una formación continua para poder responder a las exigencias que supone una enseñanza de calidad. Así, consigo formar mejor a mis alumnos y conservar mi puesto de trabajo.

g) Se olvidaría la constante dicotomía enseñanza pública vs enseñanza privada

¿Por qué entonces, si hay tantas ventajas, hay grupos y personas que no desean que este modelo se ponga en marcha? Normalmente, recurren al argumento de que “quien quiera una enseñanza privada que se la pague”. Esto, en mi opinión, equivaldría también a la afirmación: “quien quiera una enseñanza pública que se la pague”. No tiene sentido ninguna de las dos afirmaciones ya que los fondos económicos se obtienen con los impuestos de todos.

El temor de algunos grupos a la libertad es tristemente patológico. Quien no respeta la libertad no puede apreciar la grandeza que supone respetar a los demás.

Pero lejos de mí crear polémica. Creo que defender un modelo no supone atacar al otro modelo. Cuando hay conflicto entre dos realidades ninguna progresa y, lo que es peor, en educación no ayuda nada para lograr una Educación (con mayúsculas) de calidad a nivel de Estado. Ni me importan las camisetas verdes, ni las rojas, ni las azules; lo que deseo es que se respete la libertad de los padres a elegir -¿es pedir mucho?- y que nos preocupemos porque nuestros jóvenes salgan bien formados de nuestras escuelas y universidades.

QUÉ DEBERÍA HACERSE PARA IMPLANTAR EL CHEQUE ESCOLAR

1º. Un pacto de Estado para que quede blindado este modelo gobierne quien gobierne.

2º. Un estudio objetivo sobre el coste del puesto escolar, sin tener en cuenta la estructura actual, aplicando criterios empresariales: máxima rentabilidad con la mínima inversión. Cuántas satisfacciones nos llevaríamos al comprobar que el coste es muy inferior al actual. Poco a poco, habría que ir ajustando la organización escolar a las necesidades reales (¿5 años?).

3º. Inscripción de los centros que deseen impartir este modelo en las correspondientes Consejerías.

4º. Convocatoria de plazas y admisión de solicitudes en las fechas determinadas. Los centros tendrán que cumplir los requisitos de mínimo de plazas establecidas. Teniendo en cuenta las condiciones especiales según lugar, población de potenciales alumnos, etc. el mínimo de plazas ofertadas podría ser inferior a lo establecido oficialmente (zonas rurales, poblaciones desfavorecidas, atención a alumnos especiales, etc.)

5º. Sorteo, en presencia del Consejo Escolar, para determinar las admisiones y la lista de espera.

ALGUNAS CONSIDERACIONES

a) Por razones organizativas, los padres podrían solicitar un máximo de tres centros simultáneamente. Si no hubiesen obtenido plaza en ninguno de ellos (las plazas se han asignado por sorteo) la Administración ofertaría a estos padres plaza en centros con plazas vacantes.

b) Para facilitar el reagrupamiento de hermanos, se asignarían directamente plaza a los hermanos de los que ya estuviesen matriculados en el centro.

c) La incorporación del modelo de cheque escolar anularía cualquier otro tipo de financiación a los centros.

d) Se iniciaría el modelo en una muestra aleatoria de centros (estimo que sería suficiente en un 20% de los centros de cada Comunidad). Se recogerían las incidencias producidas en dos cursos y, si los resultados son positivos, se tomaría la decisión de ir aumentando el número de centros que impartan este modelo hasta, si procede, la implantación total. Si el modelo no funciona (cosa que dudo) seguiría el modelo actual.

e) El valor del puesto escolar debe ser igual para todos los centros. Los centros, con el fin de tener mayor demanda de alumnos, podrán mejorar todo lo que crean conveniente sus instalaciones, personal docente y de servicios; pero no por ello deben recibir más financiación. Solo la oferta extraescolar, no obligatoria, es la que estará a disposición del centro para determinar los precios que deseen asignar a esa oferta.

f) A los centros que durante tres cursos seguidos no tuviesen el mínimo de alumnos necesarios –si no existen razones objetivas para ello- se les denegaría el derecho a admitir alumnos con cheque escolar.


Estoy convencido que más tarde o más temprano –ojalá sea esto último- la “lucha” escuela pública vs escuela privada formará parte de un pasado e imperará el sentido común, dejando a los verdaderos responsables de la educación de sus hijos –los padres- a que puedan elegir libremente el centro educativo. Todos con los mismos derechos y obligaciones.



10.10.2012